Tumores cerebrales: tipos, síntomas y tratamientos

¿Qué son los tumores cerebrales? Tipos, síntomas y tratamientos

Los tumores cerebrales son masas anormales de células que crecen dentro del cráneo. Pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos), y afectar tanto al cerebro como a las estructuras cercanas. Su impacto depende de su ubicación, tamaño y velocidad de crecimiento.

¿Qué tipos existen?

Los tumores cerebrales se clasifican en primarios (cuando se originan en el cerebro) y secundarios o metastásicos (cuando provienen de otro órgano). Entre los más comunes están:

  • Gliomas: como el glioblastoma, uno de los más agresivos.
  • Meningiomas: en su mayoría benignos, crecen en las membranas del cerebro.
  • Neuromas acústicos: afectan el nervio que conecta el oído con el cerebro.
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  • Meduloblastomas: más frecuentes en niños.
  • Metástasis cerebrales: causadas por cánceres que se diseminan al cerebro.

El neurólogo realiza estudios como electroencefalogramas (EEG), electromiografías (EMG) y evaluaciones cognitivas, entre otros.

Síntomas comunes

Los signos pueden variar según la zona afectada, pero entre los más frecuentes se encuentran:

Algunas condiciones tratadas por el neurocirujano incluyen:

  • Dolores de cabeza persistentes.
  • Náuseas y vómitos sin causa aparente.
  • Cambios en la visión o audición.
  • Convulsiones.
  • Problemas de equilibrio o coordinación.
  • Pérdida de memoria o cambios de personalidad.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico se realiza a través de estudios de imagen como la resonancia magnética (RM) o la tomografía computarizada (TAC). En algunos casos, se necesita una biopsia para identificar el tipo exacto de tumor.
El tratamiento depende de varios factores y puede incluir:

  • Cirugía para extirpar total o parcialmente el tumor.
  • Radioterapia para destruir células tumorales.
  • Quimioterapia en tumores malignos.
  • Terapias dirigidas o inmunoterapia en casos específicos.

Datos clave

  • Pueden ser benignos o malignos.
  • No todos causan síntomas al inicio.
  • El diagnóstico temprano mejora el pronóstico.
  • El tratamiento suele ser multidisciplinario.
  • Algunos tumores son curables con cirugía y seguimiento.